John Rambo es todo lo que los amantes del gore pueden pedir, tripas, desmembramientos, decapitaciones mutilaciones, malas buenas, simplemente es una orgia de sangre.

En un mundo donde dios no es tu salvador y donde los hombres se convierten en animales, ahí en ese contexto de desesperanza, en la selva de Birmania muy inspirado en el régimen de Pol Pot, clava su machete Stallone y hace la mejor cinta de la serie Rambo.

No pidamos buenas actuaciones, Satallone jamás será buen actor y mucho menos su reparto de medio pelo, la cinta tampoco goza de grandes efectos sonoros, más bien redimensiona al terror y somos participes de una derivación de un género poco conocido en la cinematografía, un género quizás inexistente pero si lo hubiera el mejor ejemplo seria esta cinta, este género es el Terror Bélico, un montaje inspirado en los videos mondo, en el gore y el morbo por la sangre.

El argumento es de lo más austero y el guión, escueto, perfectamente ad doc, para los propósitos de un metraje cargado de acción.

Así Silvestre Stallone cierra un ciclo, retira en definitiva los acción man de los años ochenta y acepta el paso generacional el cual parecía ya lo había rebasado desde hace mucho tiempo.

Gracias Rambo por haber inspirado a Metal Gear Solid

Kojima eres dios.

Apostillas las dos fases anteriores, producto de mi fanatismo cegado por la serie MGS.