****Sin Lugar para los Débiles****
Dirección: Joel e Ethan Coen.
Reparto: Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Woody Harrelson, Josh Brolin.
Género: Cine de Autor.
País: Estados Unidos.
Año 2007.

Tuvieron que pasar muchos años para volver a ver una nueva historia de los Coen, desatinos como El Quintento de la Muerte (The Lady Killers) o El Amor Cuesta Caro (Intolerable Cruelty) apartaron a los Coen del grupo de grandes cineastas.
Fue evidente el doble tropezón con estas cintas, pero¿Cómo relegarlos después de capturarnos con El Gran Lebowsky, Fargo o Barton Fink? bueno, digamos que los años sabáticos les sentaron bien.

Ausentes lectores, no me tomé la molestia de reseñar esta cinta diciendo, gran edición gran casting, tremenda dirección y bla bla bla, simplemente…
No Country For Old Men, (llamada en México, Sin Lugar para los Débiles) en resumidas cuentas es la Antología de la Obra de los Hermanos Coen, engloba lo que han sido desde el principio y los redefine una vez más, pero sobretodo nos muestra el poder de la hermosa cinematografía norteamericana.
Algo presente en sus obras es la peculiaridad por retratar atinadamente la personalidad del típico ciudadano estadounidense y su paulatina explicación de su condición ingenua, violenta, carente de valores propios, es decir personajes en busca de su identidad.
Sumado a los certeros manejos de cámara, está presente en el lenguaje, la ausencia de toda pieza musical, los cineastas omiten los soundtracks y la típica musiquita de terror en las cruentas escenas, no escuchamos más que el genuino sonido del miedo.

En Sin Lugar Para Los Débiles los autores redefinen su concepto de violencia y lo moldean en un actor, Javier Bardem, divierten y reflexionan a la vez con su magnífica cualidad narrativa, los Coen sobrepasan sus recursos para contar una historia y retratan gráficamente la violencia, es como si cada fotograma fuera la escena de un masacre, montada por un siniestro criminal.
Bardem simboliza todo lo aciago y terrorífico que puede ser una oda de violencia, No Country es eso, una oda de violencia americana, lirica a destajo y el personaje Anton Chigurh encarna la propia muerte, cobrando vidas y haciendo el papel más notable del relato, ahí donde los protagonistas no existen, son asesinados brutalmente por la parca más vanguardista del cine desde Silence of the Lambs, al pasar los minutos de la proyección nos damos cuenta que como espectadores no tenemos escapatoria, tanto nosotros como los personajes solo esperamos el fatídico final.
